Consulta la lista de CPU compatibles y la versión mínima de BIOS de la placa aunque coincida el socket. Verifica DDR4 o DDR5, capacidad y velocidades. Para M.2, confirma si admite SATA o NVMe y si comparte líneas o desactiva puertos SATA.
Comprueba el formato de la placa, la longitud y el grosor de la GPU, la altura del disipador y el espacio para el radiador con todo instalado. Elige una fuente con potencia y conectores suficientes y usa sus cables originales. Revisa los conectores internos de USB-C frontal y ventiladores. Conecta el monitor a la gráfica dedicada cuando la uses.